lunes, 5 de enero de 2015

Empiézame


Empiézame despacio, no hagas mucho ruido ni me tires del pelo. Comienza por los dedos de los pies, que sabes que me muero por que los saques a bailar. Sigue por las rodillas, con paso firme, aunque me tiemblen, qué más da. Arrebátame el ombligo, que sé que te encanta. Si lo quieres, es tuyo. Continúa por mi pecho y por mi cuello, que eres experto en hacerlos existir. Acábame por las pestañas, y el pelo. Pero hazlo lento. Puedes recrearte. Te voy a salir desperfecta y a tu medida. Nadie mejor que tú para reinventarme.

domingo, 4 de enero de 2015

No hay nada entre tú y yo


No hay nada entre tu y yo.
Ni un pelo de tontos.
Ni taxis perdidos.
Ni miradas finitas, ni co ra zo ne s distantes.
No hay nada entre tu y yo que pueda  alejarnos del tiempo presente, de risas perennes.
De juegos de sábanas.
De arrugas. De nada.
Ni tus miedos ni los míos pueden contigo y conmigo.
No hay ni un hilo de rencores mal llevados.
Ni un milímetro de culpa injusta.
Hay nadas que nos unen y nos funden vivencias, temores de días no vividos, días que empiezan a vivir. Y que se llenan de todo. De lo que somos y lo que seremos.
No hay nada entre tú y yo.
Porque hay tanto... que no hacen falta esfuerzos, ni "abrazos no dados" ni "besos escondidos" ni "camas vacías", ni "polvos por compromiso", ni "te quieros mal dichos", no hay nada.
Porque hay todo.
Y cuando las nadas se llenan de todo, se convierten en razones de sobra.

viernes, 2 de enero de 2015

Exactitud inexacta

Este "despertarme con te quieros en la espalda", este "desayunarte varias veces al día", este "acostarme con la canción más bonita del mundo". Este "peinarme las noches", este "despeinarme las madrugadas". Este "antirreloj" que me has marcado, sin quererlo, sin pensarlo, sin darte a penas cuenta de que sólo tú me defines las deshoras, los hoyuelos, las ganas, los desórdenes más certeros, las maletas y los "nosotros". Ni la gente, ni los miedos, ni los dolores, ni la más mínima duda, ni los huecos, ni las hostias, nos harán perdernos el camino directamente proporcional a nuestras maneras, nuestro caos tan perfecto, nuestras risas a destiempo, nuestras vidas tan distintas, pero tan exactas. Tan tan exactas... que lo complicado se vuelve fácil, y lo fácil, nos disuelve los defectos.