jueves, 24 de diciembre de 2015

Adicción

No sé. Puede que sean tus patas de gallo. Sonríen demasiado como para dejar de mirarte. Joder, no puedo parar de mirarte. El brillo de tus ojos, que atenta contra cualquier persona que no quiere enamorarse. Tu mirada de medio lao. Esa que me recuerda el miedo que tengo por si alguna vez te pierdo. Tu forma de entrar distante, para luego quedarte muy cerca. Envuelves. Escarmientas mis aires de "no necesito a nadie". Desprendes demasiados motivos para quererte, es obvio, sólo tú mezclas lo sensato y la locura y haces días originales donde quedarse a vivir. Porque todo se vuelve especial con tu presencia, incluso yo misma. Todo lo simple lo haces bonito y todo lo complicado lo haces desaparecer. Eres auténtica magia. Y yo... yo ya estoy loca. De atar.

sábado, 6 de junio de 2015

Ganas tú

Me gustas tanto, que te busco con la mirada, hasta cuando no estás. Me gustas tanto, que necesito tocarte, a cualquier hora, en cualquier lugar. Es como si siempre hubieras estado ahí, dando guerra en la yema de cada uno de mis dedos. Acaparando mis pupilas, mis pestañas y mi retina. Me gustas tanto, que mis labios te proclaman vencedor en toda regla de mis besos. Porque cada vez que te beso me ganas la batalla, me derrito ante ti sin ningún tipo de remordimiento. El ritmo de tu lengua ha dejado claro que no hay adversario que se te resista.

jueves, 21 de mayo de 2015

Se me queda corto llamarte por tu nombre

¿Sabes qué pasa?que se me queda corto llamarte por tu nombre. Dime cómo coño nombro a un privilegio hecho exactamente a la misma medida que todas mis locuras. Me duelen las noches de tanto reírte encima. Y sí. Te río. Voy a usar los verbos como me dé la gana. Además, ya te encargas tú de llenarme de risa, y ensancharme las ganas de carcajadas de más. Me arrugas la piel de la cara todos los días. Y yo que me alegro de que el motivo sean tus maneras. Tu energía. No sabía que alguien podía tener la fuerza de hacerme tan feliz sin darse apenas cuenta. Y es que.. no he vuelto a escribir de cosas tristes. Créeme. Toco la existencia como  si nunca lo hubiera hecho. La acaricio, cada instante, porque sé que no puedo existir mejor. Existirte mejor. Sigue enseñándome antileyes entre semana. Pelis a deshoras. Los sin límites de las cosas. Tus verdades, como templos. Porque contigo, no hay insomnios. Ni ojeras. Ni horas. Mezclas tus aires de aqui estoy yo, con tu lado más cercano. Mezclas tus ganas de no aparentar, con tu capacidad para darte cuenta de todo. Estás tan loco y a la vez todo lo contrario. Sigue mirándome de lado, moviendo solamente los ojos y sin girar el cuello, con media sonrisa pero a la vez serio. No digas nada. Para mí eres la contradicción perfecta, hecha a la medida de mis virtudes y defectos, así que, hasta que te ponga un nombre que merezca la pena para representarte en mi cabeza, te llamaré de cualquier forma tan cariñosa y corriente, como poco original. Mientras tanto, quédate conmigo, "mi vida".

sábado, 4 de abril de 2015

Guíñame el ojo

Guíñame el ojo
Échame un polvo con tus pupilas
Ponme una canción
Hazme un creppe de chocolate
Súdame la camiseta
Pregúntame "dónde vas" si me levanto del sofá
Búscame el cuerpo en la cama
Respírame cerca
Escríbeme con el dedo en la pierna
Córtame trozos de mojama
Ofréceme lo que sientas
Llámame "guillén" si quieres
Cómprame chicles de menta
Enséñame una peli buena
Explícame madrid
Cágate en todo si quieres

Hazme reír justo así
Hazme vivir justo así

Dame lo que te nace
Sin más
Y seremos viento

lunes, 2 de febrero de 2015

Madrid

Puede que fuera Madrid, que me enfrió las pestañas para congelar cada imagen de mi calendario. El vagón del tren lleno de gente, la loca que se sentó a nuestro lado contándonos su vida, tu risa, sobre todo tu risa. Siempre la sacas a cualquier precio y en cualquier tren. Me gustó llegar a Atocha y seguir congelando tus maneras. Te congelé los besos en Sol. Los tengo guardados para siempre, tonto, que no te enteras. Te congelé un par de miradas, pero sinceramente, describirlas se me queda gigante. Paralicé el tiempo y los rincones, mientras me enseñabas los ministerios y las plazas (y tus sueños). Te grabé también la voz, porque te brillaban demasiado las palabras. Cervezas, orujo, cogernos de la mano y otras formas de empinarnos la ciudad sin miedo, fue lo que me caló las verdades que rondan nuestra historia. Y mira que nadie dijo que fuera fácil, pero joder, qué fácil está siendo. Qué sencillo es tenernos, y qué importante saberlo. No sé si fue Madrid, Las Rozas, tu gente, o tu felicidad permanente, esa que me tatúas en la espalda, día tras día, y hace que no me venga abajo. Paseas mi comodidad a tu antojo, sin darte apenas cuenta de que voy enfriando momentos y te quieros.

"Que se juntó todo
para llenarme las ganas
de quedarme tus instantes
(y congelarlos)
Para llenarme las ganas
De desordenarme el año entero
De subirme y bajarme de cualquier vagón..."

(Y de volver a Madrid claro :)

Qué coño, se juntó todo porque las cosas, cuando no se fuerzan, salen solas.

lunes, 5 de enero de 2015

Empiézame


Empiézame despacio, no hagas mucho ruido ni me tires del pelo. Comienza por los dedos de los pies, que sabes que me muero por que los saques a bailar. Sigue por las rodillas, con paso firme, aunque me tiemblen, qué más da. Arrebátame el ombligo, que sé que te encanta. Si lo quieres, es tuyo. Continúa por mi pecho y por mi cuello, que eres experto en hacerlos existir. Acábame por las pestañas, y el pelo. Pero hazlo lento. Puedes recrearte. Te voy a salir desperfecta y a tu medida. Nadie mejor que tú para reinventarme.

domingo, 4 de enero de 2015

No hay nada entre tú y yo


No hay nada entre tu y yo.
Ni un pelo de tontos.
Ni taxis perdidos.
Ni miradas finitas, ni co ra zo ne s distantes.
No hay nada entre tu y yo que pueda  alejarnos del tiempo presente, de risas perennes.
De juegos de sábanas.
De arrugas. De nada.
Ni tus miedos ni los míos pueden contigo y conmigo.
No hay ni un hilo de rencores mal llevados.
Ni un milímetro de culpa injusta.
Hay nadas que nos unen y nos funden vivencias, temores de días no vividos, días que empiezan a vivir. Y que se llenan de todo. De lo que somos y lo que seremos.
No hay nada entre tú y yo.
Porque hay tanto... que no hacen falta esfuerzos, ni "abrazos no dados" ni "besos escondidos" ni "camas vacías", ni "polvos por compromiso", ni "te quieros mal dichos", no hay nada.
Porque hay todo.
Y cuando las nadas se llenan de todo, se convierten en razones de sobra.

viernes, 2 de enero de 2015

Exactitud inexacta

Este "despertarme con te quieros en la espalda", este "desayunarte varias veces al día", este "acostarme con la canción más bonita del mundo". Este "peinarme las noches", este "despeinarme las madrugadas". Este "antirreloj" que me has marcado, sin quererlo, sin pensarlo, sin darte a penas cuenta de que sólo tú me defines las deshoras, los hoyuelos, las ganas, los desórdenes más certeros, las maletas y los "nosotros". Ni la gente, ni los miedos, ni los dolores, ni la más mínima duda, ni los huecos, ni las hostias, nos harán perdernos el camino directamente proporcional a nuestras maneras, nuestro caos tan perfecto, nuestras risas a destiempo, nuestras vidas tan distintas, pero tan exactas. Tan tan exactas... que lo complicado se vuelve fácil, y lo fácil, nos disuelve los defectos.