jueves, 13 de febrero de 2014

Hazme un hueco en tu cuerpo

 
Hazme un hueco en tu cuerpo. Sigilosamente. Mientras nadie pueda verte. Hazme un sitio en tus días, en tus lunes con cara de sueño, en tus cafés espumosos de domingos con lluvia. Guárdame un asiento en tu invierno, justo al lado de enero, que parece que enero sin ti, no está de humor. Déjame que miremos juntos la chimenea, al lado de la Navidad, mientras los demás compran regalos y yo te compro a ti, a cualquier precio. Vales demasiado como para poder pagarte en caricias de una noche. Estás ya demasiado lejos, pero tan lejos, que puedo tocarte en el sueño de siempre, ya sabes, a la misma hora esta madrugada. Porque soñarte es en sí lo más cerca que puedo llegar a estar. Ya sabes que nunca se me dio bien disimular... Y el mundo se me queda pequeño para este corazón tan gigante. Devuélvemelo. Lo tienes desde la primera vez que lo miraste. Te dije que no lo hicieras. Ahora tienes que devolvérmelo para que vuelva a ser yo. La gente me echa de menos y yo ya no sé latir. Huyo hacia ninguna parte sabiendo que ese lugar no existe si no estás tú. Huir hacia ninguna parte es complicado, sobre todo si te han robado el pulso. Lo estoy buscando. Y sólo puedo encontrarte a ti al cerrar los ojos. Así que hazme un favor, devuélvemelo. Un corazón no es para siempre, a veces tienes que devolverlo.