miércoles, 20 de noviembre de 2013

No. Sí


No. Sí. No Hizo bien en alejarse de la comisura de sus labios. Del lunar de su cadera y de su locura. Sobre todo de su locura. No Hizo bien en alejarse de la línea de sus caderas. Ni De su pecho. De sus andares raros y de su cigarrillo. Ni siquiera sabía fumar. No Hizo bien en irse lejos de su forma de peinar el paisaje, de su manera de comer con la mirada y de besar con las pupilas. Cuanta menos más distancia mejor. Cuanta menos más lejanía de sus gestos de cuento de hadas y de sus palabras de azúcar, mejor, mucho mejor. Cuanto menos más alejado de sus abrazos inevitables, esos que desencarcelaban los sentidos y le daban quitaban libertad, más acertaba.  Cuanto menos más se olvidaba de los besos que dibujaba en sueños y que luego se hacían realidad en un abrir y cerrar de pestañas, más claro tenía  que lo estaba haciendo bien. Sí. Definitivamente estaba siendo una decisión desacertada.





No hay comentarios:

Publicar un comentario