sábado, 2 de marzo de 2013

Viaje infinito



Las lágrimas van donde caen los mensajes que borramos o el tiempo que hemos perdido. Van donde las personas no conocen, donde el olvido tiene casa, donde vamos nosotros mismos cuando ya no existimos. La suerte se toma un vino y mira al que llora con optimismo. La nada no dice nada. Y la ilusión…la ilusión se moja las ganas en el café.



1 comentario:

  1. Me recuerda un poema de Luis Cernuda:
    "Donde habite el olvido,
    en los vastos jardines sin aurora,
    donde ya solo sea
    memoria de una piedra
    sepultada entre ortigas..."
    Pero yo si creo en las lágrimas y en su destino. Par mí son un termómetro de la emoción.

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