domingo, 3 de junio de 2012

La clave está en los charcos


Si todavía no te has dado cuenta de lo "único" que eres, deja de mirarte en el espejo y mírate en los charcos, que ya lo recitaba Fito.  Cuando lo consigas tendrás la fórmula para dibujarte. Y es que ya le cantaba Calamaro a la libertad. Y Sabina a sus cuarenta y diez ya sabía de lo que hablaba. Y yo... yo ya estoy rompiendo todos los espejos (eso de la mala suerte es una tontería). Que para ser feliz primero hay que ser libre. Libre de prejuicios, libre de rencores, libre de miedos, libre de costumbres, libre de todo lo negativo que nos inyecta la sociedad desde que nacemos. Las personas que se miran en los charcos lo saben. Saben que los espejos no son para los valientes, son para los presumidos. Y entre ellos se miran y sonríen.
   



                                                                    Saben que tienen el mayor poder de todos.





2 comentarios:

  1. ¡Que bonito! Se nota que mi hija aprende de la mejor, soy el padre de victoria.

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  2. Ohhh mil gracias!!!!! Es un placer tenerla como alumna y como persona en mi clase. Enhorabuena por ella. :)

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