domingo, 19 de febrero de 2012

LATÍAN

Y fue la noche la que los tapó con las estrellas. Las estrellas que explotaron una a una en cada mordisco. En cada peca. Y fueron ellos los valientes que estrujaron fuerte los colores de la existencia. Y los que poseyeron el mundo aquel instante astromántico. Y el universo se les quedó pequeño aquella luna de Enero, mientras sudaban cosas verdaderas;  mientras ardían de sentir que estaban tan monstruosamente vivos, desde su casa flotante

                                                                                                                                      

…porque latían a gritos…más que de amor, de deseo. O más que de deseo, de amor (no lo tenían muy claro).




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