sábado, 30 de abril de 2011

Ardiendo de frío



Lloro el tiempo, la distancia y las cosas que nadie sabe que lloro.
Lloro los latidos que se me van cayendo a cada paso,
y las miradas tristes de mis ojos que nadie ve.
Lloro vivir. Lloro tenerte.
Lloro canciones y lloro el mundo,
que sigue girando y se me escurre.








miércoles, 27 de abril de 2011

Besos enterrados


El tono del pintalabios de su boca ya estaba desgastado. Su mirada era contradictoria. Una mezcla de ira y decepción ahogadas, entrecortando el momento agónico por una respiración suplicante, un brillo esperanzador en el iris y un gesto desesperado que la hacían demasiado vulnerable. Demasiado suya, él lo sabía. Se aprovechaba del temblor que originaba en su voz, de la inseguridad de su naturaleza y del color pálido de su rostro que generaban sus palabras de hierro. La supeditación de su figura era demasiado evidente, demasiado frágil, desvalorada. El prestigio de su pasión ya lo había perdido hace tiempo, cuando se produjeron aquellos incendios de hielo. Cuando tenía que haber marchado para siempre y haberse buscado en otro sitio, muy lejos de allí. Y haberse encontrado en la playa, desnuda, comiendo un helado de chocolate, riendo tristezas y alumbrando al sol.


(con los labios rojos)












martes, 26 de abril de 2011

Rompiendo las barreras del silencio


Respirando atardeceres junto al viento,
de esos que erizan y te abrazas con la toalla,
de esos que huelen a nadie,
de esos que están serios y constantes.
Color mate.

Mirando al mar que te habla triste y desnudo,
que te mima y te escucha el silencio,
mientras lo sientes romper a llorar,
ola tras ola, a solas, ola tras ola.
Sin consuelo.

No tiene a nadie, sólo a la arena que lo toca,
lo observa y lo toca, lo observa y lo toca.
Y el mar la llora, la moja y la llora.
Sin rumbo.








sábado, 23 de abril de 2011

¿Por qué...?


Porque al hacerlo me siento demasiado libre, demasiado yo. Porque me gusta pensar la vida. Cada mirada, cada momento, cada persona. Necesito plasmar cada pensamiento. Porque no tengo secretos. Porque soy una desordenada, y al hacerlo me ordeno la mente y las ideas que me rondan la cabeza, el cuerpo. Porque tengo un poder dentro de mí que me recorre los dedos y hace que me quiera más y me sienta menos sola. Porque me desahogo y siempre tengo algo que decir. Me gusta desnudarme. Abrazarme. Me gusta gritarle al mundo. Porque hay muchas cosas que no entiendo y me ponen triste o me dan rabia. Porque las cosas que creo que entiendo me absorben de tal forma que necesito escupirlas. Para mí es como si estuviera sola en medio del monte asomada a un precipicio y gritara con todas mis fuerzas. Me relaja, me evade, me hace sentir especial. Auténtica. Independiente. Transparente. Hago que algunas personas se sientan identificadas y sientan. Porque lo que me da miedo es no decir lo que pienso. Porque a veces me pierdo entre tanta gente. Porque el mundo es demasiado grande, y yo demasiado pequeña, y me siento un poco menos pequeña. Porque me necesito. Porque soy la única que me escucho de esta forma. Porque me siento de todo menos vacía. Porque me parece difícil vivir en la compleja sencillez, y así lo consigo. Porque me gusta escucharme el silencio, fuera hace demasiado ruido. Me considero afortunada, porque algo tan simple me hace feliz.

           
(¿POR QUÉ ESCRIBO?)





miércoles, 20 de abril de 2011

ESCATOLOGÍA SOCIAL (GENTE DE MIERDA)


Se trata de personas ignorantes (cabrones hijos de puta) que osan atentar contra la integridad de otras personas (vamos que los tratan como a mierdas). Son homofóbicos que catalogan de “enfermedad” el simple hecho de ser homosexual (los muy animales sin cerebro tienen los cojones de pensar esa barbaridad). Son tan inmorales como para tratar a los gays y lesbianas de forma distinta (son malas personas, cerdos sin capacidad moral). Se creen inteligentes pero no saben que demuestran una involución del ser humano descomunal (son tan cortos de mente que deberían empezar a extinguirse, los asquerosos, para que los demás pudiéramos evolucionar la especie). Y todavía queda gente tan poco empática y tan cerrada de mente (y todavía quedan imbéciles que deberían quemarse en la hoguera mientras los demás vivimos y dejamos vivir). Deberían darse cuenta de que hacen daño a personas muy cercanas a ellos, a las que quieren, y les están negando la felicidad, o manifestar su autenticidad (deberían cogerse todos de la mano y pirarse a otro planeta, a ver si se murieran allí del olor a mierda y dejarnos a los demás tranquilos y limpios, sin hipocresías).


Lo siento si he ofendido a alguien (que os den por el culo).






sábado, 16 de abril de 2011

INCENDIOS DE NIEVE


Vencida por los cuadros que nunca terminé.
Por los silencios que nunca conté.
Por las palabras huérfanas a las que nunca abrazaron.
Vencida por las miradas que nunca encontraron su camino.
Por los poemas que jamás leerán.
Por las noches de rimel corrido.
Vencida por los recuerdos de cristal.
Por las lágrimas que nunca sequé.
Por las sonrisas que estaban tristes.
Vencida.


Ayer quemé mi casa.






jueves, 14 de abril de 2011

Gravedad


Me da miedo soltarte, pero me sudan las manos.
Me da miedo soltarte pero…
me sudan las manos.

























lunes, 11 de abril de 2011

Quiero


- Quiero congelar las primaveras.
- Quiero quemar los inviernos.
- Quiero romper los prejuicios.
- Quiero acariciar las soledades.
- Quiero llorar bajo la lluvia.
- Quiero tachar las palabras feas.
- Quiero tocar lo que no existe.
- Quiero gritar los silencios.
- Quiero escribir palabras pequeñas.
- Quiero escribir palabras GRANDES.
- Quiero sonreír a las envidias.
- Quiero llorar la alegría.
- Quiero reír la tristeza.
- Quiero mirar la oscuridad.
- Quiero alumbrar al sol.                                a.
- Quiero respirar en el agua.                     b
- Quiero c                                           i
                  a                                 r
                       e                       r
                             r  hacia  a
- Quiero apagar el día.
- Quiero encender la noche.
- Quiero  de       de          los días.
                    sor      nar
- Quiero esquiar en verano.
- Quiero ir a la playa en invierno.
- Quiero  e  x  p  a  n  d  i  r  mis ideas.
- Quiero llorar por nada.
- Quiero mirar a los ojos que no miran.
- Quiero besar los labios secos.
- Quiero repetir las palabras bonitas, bonitas, bonitas.
- Quiero escribir palabras calladas.
-
- (la línea de arriba son las palabras calladas).
- Quiero escribir versos para siempre.
- ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞
- (la línea de arriba son los versos para siempre).
- Quiero escribir palabras buenas, que vayan al cielo y brillen.

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viernes, 8 de abril de 2011

Día ordenado


Hoy hubiera preferido que me desordenaras la cama. La mente. El contorno. Que me editaras a mí, desaturando mis dudas con tu boca, coloreando con tus dedos mis grises, dibujando las líneas de los huecos de mi silueta, que se han borrado con el tiempo, cabizbajo. Hoy hubiera querido andar por mi País de las Maravillas con tu tratado puesto, sin ordenar nada, simplemente hecha a la justa medida de tus deseos. A la justa medida de tu sudor. Comiendo galletas sonrientes y sin caber por las puertas. Incluso he intentado quedarme a vivir en tus ojos, dándole un bocado a la galleta azul, la que me hacía pequeña…pero enseguida te has puesto las gafas y me has bloqueado el paso. Y me he quedado pequeña. Hoy trataré de buscar el desorden por otro lado, aunque tenga que crecer por el camino chancleando, y alimentarme de los no-besos que me has dado. Odio los días ordenados.


Necesito unos zapatos nuevos,
los que llevo se me han quedado grandes y me rozan la tristeza.








domingo, 3 de abril de 2011

A la mierda los cuentos de hadas


Mientras dure mi poema
no seré una princesa frágil de cuento de hadas,
a la que tengan que salvar y cuidar todo el tiempo,
sino una princesa fuerte de un mundo real.
Donde lucharé sola,
sin ayuda de hadas madrinas,
y llevaré pantalones vaqueros
en vez de un vestido rosa de merengue.

Mientras dure mi poema
seré yo la que me valga por mí misma,
sin necesitar ningún príncipe azul.
Seré una princesa con mucha autoestima,
con expectativas propias,
con ganas de comerme el mundo
y un montón de chocolate.
No seré tan tonta como para ir comiendo manzanas envenenadas por ahí.
Practicaré artes marciales y tendré mi propio caballo para desplazarme.

Mientras dure mi poema
estaré contenta conmigo y con mi vida,
sonriendo cada segundo,
sin esperar a que nadie tenga que darme un beso para despertar
o encajarme un zapato de cristal incómodo.

Mientras dure mi poema
me querré tanto que nadie podrá disgustarme.
Y aprovecharé cada uno de los momentos de mi existencia
sin que ninguna brujilla de pacotilla pueda estropearlos.
Justo en ese instante seré una princesa feliz,
mientras dure mi poema y SIEMPRE.





Para todas aquellas princesas que todavía esperan en casa con el pie descalzo.
Para que salgan a comprarse unos zapatos rojos.
Para que dejen de recoger fresas en el bosque y de ser criadas de la sociedad.
Para que griten y desentonen en todas las canciones.
Para que sean princesas de verdad, con sueños de los de verdad.
Y para que en el futuro sus hijas vean películas donde la protagonista lleva el pelo a lo chico y no tiene que conquistar a nadie para conseguir la felicidad.