martes, 29 de noviembre de 2011

5ºB


A lo mejor ha sido que os habéis dado cuenta de que justo hoy necesitaba esa carta de morirme de amor. Puede que seáis unos pelotas, como ha dicho Guille. Lo más probable es que haya sido bella casualidad. Lo que sí que tengo claro es que voy a acostarme con una sonrisa de elefante, porque cada una de vuestras palabras se me ha metido entre los alveolos, hasta el punto de no importarme nada más. Y menos un “e rasé” un poco raro, todo estaba tan ideal con sus mayúsculas, sus comas y sus puntos, que creo que Gaspar se ha adelantado esta Navidad, y me ha traído el mejor regalo: vuestro corazoncillo bien escrito. No puedo pedir más. Y aunque Cristian me diga que soy una fantasiosa, este pequeño detalle para mí no es pequeño, es gigante. Y me invade a borbotones los ventrículos de “cosas que me hacen feliz este martes”, y me hace que me acueste…con sonrisa de elefante.



                                                                                                             No me olvido de cono ni para escribiros una entrada…suerte mañana.








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