miércoles, 20 de julio de 2011

Y la ciudad palpita con horario de oficina


Otra vez ha sucedido…no se me ha vertido la fragilidad y se me ha encostrado en los labios. Hoy he tenido demasiada hambre. He decidido nutrirme con las lágrimas del fondo del todo. Las he vuelto a probar. Las he vuelto a probar y ya no saben igual.




Pero me rugía el estómago.











3 comentarios:

  1. Son sus ojos azules un volcán apagado
    En el viento naufragan sus cabellos de oro
    De sus muslos inmóviles tanta luz que deserta

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  3. No sentiste crisálida aun el peso del aire
    en tu cuerpo aun sin límites no hubo deseos alas
    en tu cuerpo aun sin límites ciega luz no sentiste...

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