jueves, 30 de diciembre de 2010

ATROFIA

Llevo varios días desayunando agua con tostadas de lo que sea. No tengo momentos café, ya ni los busco. Sólo puedo “estar” sin tomar ninguna decisión, ni siquiera me funciona el sentido del gusto, con lo cuál me da igual no beber leche. Todos estos días insípidos me están dejando sin aliento. Además mi mirada se va perdiendo entre mis pensamientos. Me echo de menos. Mi risa, mi locura, mi ilusión no paran de jugar conmigo al escondite. Me miro en el espejo y no encuentro mis ojos de verdad, parece que esté mirando a otra persona de ojos tristes y hambrientos de ti. Sé que es temporal, pero deseo que mis papilas gustativas vuelvan a funcionar y a celebrar un festín de esos que antes me hacían disfrutar tanto y relamerme los labios contigo.


Con el estómago vacío, sobrevivo alimentándome del azul de tus recuerdos…

lunes, 27 de diciembre de 2010

DÍAS GRANDES

Pensaba que la amistad estaba sobrevalorada y no sabía que me equivocaba…

Creo que empiezo a entender…nos deseábamos desde antes de nacer.
Y ha habido un momento del día en el que he tenido que dejar de repetir que me moría de tristeza. He empezado a coger un trocito de sonrisa de cada una de vosotras (un trocito que cada una me regalabais) y los he juntado todos hasta reconstruir mi corazón grande y rojo, y hacerlo a la medida del vuestro.
Gracias a todas por cada gesto de calor (porque me moría de frío). Gracias por hacer que mi noria gire y me mantenga arriba, agradecida y plena con mi vida.
Hoy no me ha faltado nadie para diluirme con la luz y que se me viera. Me habéis hecho brillar. Creo que empiezo a entender…nos deseábamos antes de nacer.



Y cuando ha llegado el día pensaba que iba a ser de esos pequeñitos…pero vosotras habéis estado alimentándolo con petit suises en forma de abrazos.


domingo, 26 de diciembre de 2010

AMOR

Pude tocar con los dedos la melancolía y llegar arrastrándome hasta el calvario. Pude escribir la poesía más triste y no lo hice, pues las manos se me habían dormido. Lloré hasta que mis latidos dieron el último “si-no” y llegué hasta el rincón más oscuro e inhóspito, donde no había nadie y donde no paraba de llover. Me puse a morir despacio, con alaridos que sabían amargos y que se astillaban como espinas en mis desgastadas entrañas. Me llegué a morir, cerré los ojos y solo pude sangrar una palabra, gota a gota por el lagrimal.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Dias azules

Tengo la necesidad de gritarle al mundo que me quiero. Me despiertas cada mañana con tus abrazos de oso que me vician hasta vulnerar mis ganas de ir a trabajar. A continuación te aprieto con todas mis fuerzas queriendo aliviar el bloqueo que se me origina en la mandíbula y sintiéndome la persona más intensa del mundo en ese momento.  Se trata de nuestro momento, y lo único que me apetece es inventarme otro planeta y volverme única para ti y para mí misma. Cuando llegan las 8:30 me levanto de un salto sobreponiéndome a nuestro pequeño universo y me voy a vestirme. Luego es cuando vienes con mi café preparado y ya no puedo resistir tu mirada azul más tiempo, necesito obviar lo gigante que me siento y bajar al mundo real de nuevo. Ahí es cuando salgo corriendo porque llego tarde, fingiendo que mi retina me hace poder ver toda la gama de colores... Y es entonces, solo entonces, cuando sonrío sin darme cuenta. Tengo la necesidad de gritarle al mundo que te quiero.  

lunes, 20 de diciembre de 2010

FENOMENAL...



Incendios de abrazos. Ella sueña y sonríe. Se eriza cuando piensa en todos los fenómenos que la hacen eterna. Inundaciones de besos. Su poder de mirar por encima del hombro al resto del mundo la hace superior e inmortal. Tornados de sexo. Y sigue caminando por el sendero de baldosas verdes, porque le maravilla el hecho de poder atravesar bosques repletos de orgasmos y caricias. Aventura infinita.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Dias pequeñitos

En la levedad del dia
débil e indefensa
si me desintegrara
ni lo sentiría.

En la levedad del día
me caería…
Me esfumo.
Me agarro.
¡Me hundo!

Por la noche, gritaría.
Pensaría…
Sin respiración
me quedaría.

En la leve noche
me refugiaría,
y en el hueco de una estrella,
la más fea…
me dormiría.
Para siempre, me dormiría.

Lau.

jueves, 16 de diciembre de 2010

TODOS DISFRAZADOS

De verdad, me sorprende la facilidad con la que sucumbimos a la costumbre del ser humano, por muy nefasta que parezca. Se acerca la navidad, mil comidas y mil cenas. Todas y cada una con diferentes grupos de tipos de personas: las del cole, las de la uni, las de la resi, las del pueblo, las familiares, en fin. Al final acabamos por
a)      agobiarnos y no ir a ninguna
b)      Ir a todas pero no estar al 100% en ninguna (el omeprazol tampoco hace milagros y el redbull idem)
c)      Asistir a algunas y quedar muy mal en las que no acudes (porque no te engañes, tu excusa no cuela, por muy buena que sea)

La cuestión es…¿Por qué nos empeñamos en apelotonarlo todo en un mes? Qué digo en un mes, ¿en menos de un mes? Por qué no distribuirlo todo a lo largo del año…? Verdaderamente, ¿somos incapaces de organizarnos un poco mejor nuestra vida social? ¿Tan ocupadísimos estamos a lo largo del año como para preferir morir cebados en Diciembre, a la par que pobres? Supongo que mi reflexión no deja de ser una tontería, puesto que la Navidad se caracteriza precisamente por el abuso de las ceremonias, de la comida y de la compañía. Y por ello, desgraciadamente, me tomo el privilegio de criticarnos, e incluirme dentro de este gran saco de capitalismo-consumismo-egoísmo , ya que seguimos siendo esclavos de otra convención social, la cuál sería mucho más productiva, si invitáramos a los indigentes sin familia a nuestras ceremonias, les diésemos nuestra propia comida/cena a los muertos de hambre, y por supuesto acogiéramos en nuestras casas a todos aquellos que se sienten solos y lo están de verdad. Pero claro, a lo mejor es que ya tenemos suficientes calentamientos de cabeza con elegir a qué comida vamos y qué modelito ponernos para la ocasión, no?

miércoles, 15 de diciembre de 2010

SIEMPRE

Me gustaría tenerte siempre,
incluso cuando ya no exista..
y elongar la palabra “siempre”
para que de verdad tenga sentido

martes, 14 de diciembre de 2010

LEVEDAD

Me encantaría poder decir la frase : “para mi no importa nada realmente”, y que fuera verdad. ¿Cómo darse cuenta de los motivos verdaderamente arduos para pasarlo mal? Ojala tuviéramos un chip en el cerebro para poder activarlo y evadirnos de nuestros minúsculos problemas o no tan minúsculos. Esos  que nos hacen ojeras y nos hacen vulnerables de todo lo que nos pasa a nuestro alrededor, aunque no tenga ni la más mínima importancia.

Yo pienso que todos, o casi todos, dentro de nosotros tenemos un duendecillo que nos dice: “Nunca te darás cuenta de lo realmente injusta que es la vida hasta que te pase algo malo de verdad y entonces será porque has tenido mala suerte y llorarás y sufrirás. Y si esto no t pasa, te darás cuenta cuando le pase algo malo a alguien q tengas cerca, y de todas formas te pararás a sufrir un tiempo corto, hasta q se te olvide, porque así de leve tiene q seguir tu pensamiento para no estar triste eternamente.”

La cuestión es: ¿no tenemos “derecho moral” a ponernos tristes por problemas mediocres? ¿Sólo nos queda “vivir sin pensar mucho” y dejar q vayan pasando los días dando gracias no sé a quién porque no es a nosotros en cuestión a quien nos esta pasando algo realmente horrible...? ¿Cuál es la vía acertada? Si todos somos iguales, dejándonos llevar por los universos cotidianos y vagando levemente como fantasmas sin sentido de la orientación.

Para mi esto se llama levedad.

lunes, 13 de diciembre de 2010

domingo, 12 de diciembre de 2010

Te presentía

Hoy me has faltado tú
para diluirme con la luz
y que se me viera.

Me llenas de desórdenes
y vaivenes que me
hacen que mis palabras
sin sentido, lo cobren.

Mi eterno héroe del silencio
ha dejado de lado su patrón
y ahora me sucumbe
para que yo acabe mi poema.

Estoy a oscuras, y no oigo nada.
Sólo el silencio, que me entristece.
Y este collar, que me ahoga.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Agonía

Ando deambulando por las calles como si nada. Estoy dentro de mí, pero no soy capaz de sentirme. Salgo y me dejo llevar por las gentes o por nada. Sigo en mi bucle del que no me puedo deshacer y una vez más el congojo me puede. Dejo la mirada perdida y respiro lentamente, como si nada tuviera remedio, o como si mis pensamientos no valiesen la pena.
Comienza una lucha entre mis latidos y mi respiración, la cuál va mucho más lenta, como si quisiese descansar. La lucha interna sigue y sigue, sin bajar el gatillo, sin tregua. El cuello no aguanta más y ya no se sostiene. La presión ha podido con él. Sólo queda cerrar los ojos y dejar de esperar, simplemente cerrar los ojos, hasta que la mente en blanco rinda un poco de homenaje a la tranquilidad y gane el desafío a mi cerebro.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Deambulando....

Me tienes en el fondo,
como con un candado,
yo, sometida.

Ando esposada
a tus formas
y a tu tacto, a tus labios,
a tu mente.

Me encuentro enredada
en tus dedos,
en tu pecho, en tu cara.

No se puede vivir de ello,
y yo, sin embargo, lo hago.

lunes, 6 de diciembre de 2010

En suspensión

Me sueltas en el aire…
como si nunca más fueras a volver,
como si no te perteneciera.

Me haces que no sienta nada y que flote
como si hubiera dejado de existir
y ya no necesitara respirar.

Uno, dos, tres, parece que esté bajo el agua, contando a ver cuánto aguanto.

¿Cuándo llegas a sentirte tan solo como para no volver?
¿Cuándo dejan de surgir lágrimas para no secarte por dentro?

Estoy en una piscina y lloro y lloro pero no se ven las lágrimas, se mezclan con el agua; y grito, pero nadie me oye. Todos están fuera tomando el sol.
http://www.youtube.com/watch?v=F_zz4IYxFy4