martes, 14 de diciembre de 2010

LEVEDAD

Me encantaría poder decir la frase : “para mi no importa nada realmente”, y que fuera verdad. ¿Cómo darse cuenta de los motivos verdaderamente arduos para pasarlo mal? Ojala tuviéramos un chip en el cerebro para poder activarlo y evadirnos de nuestros minúsculos problemas o no tan minúsculos. Esos  que nos hacen ojeras y nos hacen vulnerables de todo lo que nos pasa a nuestro alrededor, aunque no tenga ni la más mínima importancia.

Yo pienso que todos, o casi todos, dentro de nosotros tenemos un duendecillo que nos dice: “Nunca te darás cuenta de lo realmente injusta que es la vida hasta que te pase algo malo de verdad y entonces será porque has tenido mala suerte y llorarás y sufrirás. Y si esto no t pasa, te darás cuenta cuando le pase algo malo a alguien q tengas cerca, y de todas formas te pararás a sufrir un tiempo corto, hasta q se te olvide, porque así de leve tiene q seguir tu pensamiento para no estar triste eternamente.”

La cuestión es: ¿no tenemos “derecho moral” a ponernos tristes por problemas mediocres? ¿Sólo nos queda “vivir sin pensar mucho” y dejar q vayan pasando los días dando gracias no sé a quién porque no es a nosotros en cuestión a quien nos esta pasando algo realmente horrible...? ¿Cuál es la vía acertada? Si todos somos iguales, dejándonos llevar por los universos cotidianos y vagando levemente como fantasmas sin sentido de la orientación.

Para mi esto se llama levedad.

3 comentarios:

  1. Todo el mundo tiene derecho a estar triste por lo que él-ella considera ha de estar triste y todo el mundo tiene derecho a llevarse para mal o para bien por sus emociones..

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  2. Estoy de acuerdo, era una forma de hablar...Nunca te ha dicho tu madre: eso no es un problema de verdad! y tú has pensado: toma ya lo sé, pero es lo que más me preocupa ahora mismo. He tratado de hacer una crítica a esa sensación, aunque las madres siempre tienen razón...;) un saludo 8!

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