lunes, 6 de diciembre de 2010

En suspensión

Me sueltas en el aire…
como si nunca más fueras a volver,
como si no te perteneciera.

Me haces que no sienta nada y que flote
como si hubiera dejado de existir
y ya no necesitara respirar.

Uno, dos, tres, parece que esté bajo el agua, contando a ver cuánto aguanto.

¿Cuándo llegas a sentirte tan solo como para no volver?
¿Cuándo dejan de surgir lágrimas para no secarte por dentro?

Estoy en una piscina y lloro y lloro pero no se ven las lágrimas, se mezclan con el agua; y grito, pero nadie me oye. Todos están fuera tomando el sol.
http://www.youtube.com/watch?v=F_zz4IYxFy4

1 comentario:

  1. Jo... ay...qué duro es vivir jajaja...
    Hay que llorar aunque nadie se entere, aunque nadie te vea, llorar por y para una misma... y que los fantasmas internos se ahoguen con ello.

    Besoss.

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