jueves, 23 de diciembre de 2010

Dias azules

Tengo la necesidad de gritarle al mundo que me quiero. Me despiertas cada mañana con tus abrazos de oso que me vician hasta vulnerar mis ganas de ir a trabajar. A continuación te aprieto con todas mis fuerzas queriendo aliviar el bloqueo que se me origina en la mandíbula y sintiéndome la persona más intensa del mundo en ese momento.  Se trata de nuestro momento, y lo único que me apetece es inventarme otro planeta y volverme única para ti y para mí misma. Cuando llegan las 8:30 me levanto de un salto sobreponiéndome a nuestro pequeño universo y me voy a vestirme. Luego es cuando vienes con mi café preparado y ya no puedo resistir tu mirada azul más tiempo, necesito obviar lo gigante que me siento y bajar al mundo real de nuevo. Ahí es cuando salgo corriendo porque llego tarde, fingiendo que mi retina me hace poder ver toda la gama de colores... Y es entonces, solo entonces, cuando sonrío sin darme cuenta. Tengo la necesidad de gritarle al mundo que te quiero.  

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